Una ingeniera española crea The Ifs para introducir a los niños en el mundo de la ciencia

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El mundo de la ciencia puede resultar complejo, tedioso y aburrido para muchos niños, en especial para los más pequeñines de la casa.

Los avances en el sector de las nuevas tecnologías y el afán de multitud de emprendedores por ayudar a los niños a aprender jugando ha propiciado la puesta en marcha de proyectos como The Ifs.

Se trata de una familia de robots diseñada por una ingeniera española de Zaragoza llamada Esther Borao con un claro objetivo: sumergir a los niños en el mundo de la ciencia y enseñarles a programar.

La creadora de The Ifs, una emprendedora de 30 años e ingeniera industrial especializada en robótica, anima a los peques a conocer los entresijos de la ciencia y enseña programación a los chiquitines de a partir de tres años de edad.

De hecho, y aunque parece imposible, los robots de The Ifs introducen a los niños en el universo de la ciencia y les proporcionan las claves de la programación aunque no sepan leer.

La misión de este proyecto emprendedor se centra, por tanto, en proporcionar a los niños y niñas las claves y herramientas necesarias para trabajar la estructura condicional y el pensamiento computacional binario de una forma sencilla y divertida.

Una de las bases de la programación es la causa – efecto, ya que provoca que suceda algo después de haber llevado a cabo una serie de acciones.

Y esta es, precisamente, la premisa fundamental de los robots de The Ifsconseguir que los niños se interesen por la ciencia y aprendan a programarde un modo totalmente práctico.

Para conseguirlo, este juego educativo diseñado por una ingeniera española recurre a una familia compuesta por un total de cuatro robots con forma de cubo que van acompañados de diferentes fichas.

Esas fichas son las que los jugadores deben emplear para programar diversas acciones y condiciones. ¿Cómo? Introduciéndolas en las ranuras situadas en la cabezas de los robots.

Las fichas se complementan con unos sensores que permiten que las diversas condiciones que establecen los chiquitines se conviertan en una acción.

De este modo, los jugadores pueden, por ejemplo, determinar que el robot se ilumine después de darle dos pequeños golpes o programarlos para que emitan un fuerte sonido al colocarlos boca abajo.

Una de las grandes ventajas de este sistema es que hace posible que los pequeñines puedan intercambiar fichas con multitud de distintas acciones hasta que los robots hagan lo que ellos desean, lo que puede prolongar el juego y el aprendizaje durante horas.

¿Cómo nació el proyecto?

En la creación de estos robots para introducir a los niños en el mundo de la ciencia han intervenido tanto Esther Borao como Luis Antonio Martín Nuez, Borja Latorre y Fergus Reig.

Tal como ha señalado Esther Borao, "entre los tres y los siete años los niños no aprenden a programar porque no saben leer, pero ahora podrán hacerlo con The Ifs y con toda su creatividad, ya que a la vez desarrollan el pensamiento lógico".

Esto es debido a que los robots son reprogramables y pueden simular ser los personajes que el niño desee cuando llegue el momento de jugar con ellos.

Desarrollar el primer prototipo llevó cinco meses y, para crearlo, el equipo de The Ifs contó con la ayuda del Centro Santander Yuzz y con la colaboración de la Universidad y el Ayuntamiento de Zaragoza.

Además, el proyecto fue el ganador de Ideas Camp y obtuvo financiación gracias a una campaña de crowdfunding publicada en la plataforma web Goteo.

Si queréis que vuestros hijos sientan pasión por la ciencia y conozcan el mundo de la programación desde una temprana edad, recordad que The Ifs es el primer juguete educativo que permite enseñar a programar a niñas y niños a partir de tres años a través de programación tangible, es decir, mediante objetos y sin necesidad de saber leer ni de usar un ordenador.

No hay que olvidar que esta simpática familia de robots también ayuda a los peques a estimular la creatividad y la imaginación mientras disfrutan y lo pasan de maravilla.

¿Queréis que vuestros chiquitines tengan la oportunidad de ampliar sus conocimientos a diario mientras juegan y se divierten? Si es así también os gustará conocer algunos juegos de mesa para aprender ciencias.

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