6 consejos para prevenir la obesidad infantil

6 consejos para prevenir la obesidad infantil

Prevenir la obesidad infantil se ha convertido en uno de los objetivos de multitud de padres y madres en los últimos años, ya que esta dolencia está aumentando de una forma más que considerable.

Según el estudio Aladino, la obesidad y el sobrepeso afectan al 44, 5 % de los niños españoles de entre seis y nueve años de edad (18,3 % obesidad y 26,2 % sobrepeso).


Además, y como ha revelado la Organización Mundial de la Salud (OMS), a día de hoy hay más de 42 millones de niños menores de cinco años que padecen obesidad y se prevé que esta cifra llegue a los 70 millones en el año 2025 si mantenemos los hábitos y tendencias actuales.

Estos datos demuestran que debemos ponernos manos a la obra para prevenir la obesidad infantil, la cual puede traer consigo graves problemas de salud tales como exceso de colesterol, hipertensión, diabetes y baja autoestima, así como un mayor riesgo de sufrir dolencias coronarias.

Pero, ¿qué pueden hacer los padres y maestros para prevenir la obesidad infantil? En Wikiduca nos encanta hacer felices a los niños y ayudarles a sentirse de maravilla todos los días. Por eso hemos preparado este post compuesto por un total de seis consejos destinados a evitar la obesidad infantil. ¡Animaos a ponerlos en práctica!

6 consejos para prevenir la obesidad infantil

A continuación encontraréis seis consejos para prevenir la obesidad en los niños que podréis poner en práctica desde los primeros meses de vida del peque y que os ayudarán a conseguir que vuestros hijos o alumnos crezcan sanos y fuertes.

Recurrir a la lactancia materna

El debate sobre la elección de la lactancia materna o las leches preparadas está muy vigente en la actualidad. No obstante, son muchos los expertos en nutrición y medicina que aseguran que la lactancia materna posee múltiples beneficios, entre los que destaca su poder para reducir los riesgos de padecer obesidad.

Prescindir de las bebidas con gas

Seguro que habéis conocido a muchos pequeñines en cuya mesa nunca falta una botella de cola, naranjada o cualquier otro refresco rico en gas y en azúcares. Un gran error si tenemos en cuenta que este tipo de bebidas aumentan los riesgos de tener obesidad o sobrepeso debido a su alto nivel calórico y que, además, son muy perjudiciales para la salud debido a que pueden provocar:

  • Aumento de peso.
  • Mayores riesgos de padecer osteoporosis, ya que muchos niños sustituyen la leche por las bebidas con gas y la cafeína puede traer consigo una pérdida de calcio en la masa ósea.
  • Caries dentales a causa del azúcar.
  • Más probabilidad de padecer síndrome metabólico, lo que se traduce en la aparición de diabetes y enfermedades del corazón.

Es por todo ello que desde Wikiduca os animamos a acostumbrar a los niños a beber agua, leche y zumos naturales desde una temprana edad.

Apostar por un desayuno abundante y equilibrado

Ya lo dice el refrán: “desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”. Y es que el desayuno es la comida más importante del día debido a que aporta la energía necesaria para afrontar todas las tareas propias de la jornada con grandes dosis de vitalidad.

De ahí la importancia de habituar a los peques a desayunar muy bien desde que son pequeñines y a consumir cereales, frutas y productos lácteos. De este modo se sentirán de fábula durante todo el día y controlarán el apetito, lo que evitará la aparición de sobrepeso y obesidad.

Saciar el apetito

La gran variedad de snacks y bollería que podemos encontrar hoy en día en cualquier supermercado provoca que muchos niños y niñas los incluyan en su dieta diaria en forma de almuerzo, postre o merienda, lo que provoca un aumento de peso y la aparición de multitud de enfermedades debido a las grandes cantidades de azúcar, sal y grasas saturadas presentes en este tipo de alimentos.

Además de impedir que los peques se acostumbren a ellos, es importante asegurarse de que la comida principal sacia su apetito, ya que esto evitará que intenten paliar el hambre recurriendo a ingredientes poco saludables.

Para conseguirlo podéis animar a los niños a beber uno o dos vasos de agua durante la comida y complementar sus platos con verduras, hortalizas y patatas hervidas; unas guarniciones saludables que reducirán el hambre de los peques y harán que no tengan la necesidad de consumir bollería después de comer.

Masticar despacio

Son muchos los estudios que demuestran que la sensación de saciedad tarda alrededor de 20 minutos en llegar al cerebro, por lo que los expertos en alimentación recomiendan masticar despacio con el fin de prevenir la obesidad y mejorar las digestiones.

Practicar deporte

El ejercicio físico está plagado de beneficios para grandes y pequeños, ya que fortalece los huesos y los músculos, previene el sobrepeso y la obesidad, cuida el corazón, despeja la mente, combate el estrés y mejora las habilidades sociales.

Podéis apuntar a vuestros hijos a una actividad extraescolar centrada en el deporte como tenis, natación, atletismo, baloncesto o gimnasia rítmica, por ejemplo, aunque lo mejor es que sean ellos quienes elijan el que más les gusta para aseguraros de que lo practican con ganas y motivación.

También podéis aprovechar los fines de semana o las vacaciones para montar en bicicleta en familia, ir de excursión o pasear por la montaña, ya que estas actividades también son fantásticas para prevenir la obesidad infantil y cuidar la salud de pequeños y mayores.

¿Os vais a animar a recurrir a estos consejos para prevenir la obesidad infantil?, ¿conocéis otras prácticas que también puedan ser de ayuda para los padres y madres que quieren evitar que sus hijos tengan sobrepeso? ¡No os olvidéis de compartirlas con nosotros!

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